El marketing multinivel es una estrategia en la que los asociados son retribuidos no solo por las ventas que ellos mismos generan, sino también por las ventas generadas por las personas que forman parte de su estructura organizativa o red.

Otros nombres por los que se conoce el marketing multinivel son: marketing en red o marketing de referidos. Pero es diferente a la venta piramidal, aunque según la FTC algunas compañías multinivel constituyen esquemas piramidales ilegales por su parecido, que explotan a miembros de su organización.

El marketing multinivel es un tipo de venta directa. Habitualmente, los comerciales venden productos directamente a los consumidores por medio de recomendaciones y marketing de boca a boca. Los comerciales de MLM no solo venden los productos de la compañía, sino que animan a otras personas a unirse a la compañía como distribuidores para compartir sus recomendaciones que se transformen en ventas.

El atractivo del marketing multinivel como modo de hacer empresa consiste en que está diseñado para poder generar ingresos lineales a través de las ventas directas e ingresos residuales a partir de la construcción de una red de asociados que aprenden a hacer exactamente lo mismo.

Como se crea todo un equipo de trabajo, que crece en forma de red, por recomendación boca a boca (tal como ocurre con el crecimiento de redes sociales como Facebook, WhatsApp y otros), se logra un gran incremento en la colocación del producto en el mercado, que genera una facturación que permite crear un sistema de compensación que incentive y estimule el trabajo de todos los distribuidores por compartir los productos o servicios que utilizan. Como, además de la entrega del producto, hay un servicio implícito de entrenamiento del cual el distribuidor debe realizar, se logran más clientes satisfechos que obtienen los resultados. Esto genera más ventas, lo que representa para los distribuidores no solo crear ingresos por su esfuerzo físico de colocar producto, sino la posibilidad y el potencial de crear activos que generen ingresos pasivos cuando entrenan a otros distribuidores a hacer lo mismo, a través de la

construcción de un negocio sólido y ético de distribución de productos y servicios en red. Algunos aspectos que deberíamos tomar en cuenta al momento de elegir un negocio multinivel son:

* Reputación de la Empresa: la empresa propietaria del negocio debe contar con buenas referencias, testimonios reales y suficiente experiencia en el mercado.

* Producto: debe contar con un producto de buena calidad, capaz de tener una buena acogida en el público y una gran demanda.

* Plan de Compensación: debe contar con un plan de compensación que nos ofrezca buenas comisiones de ventas y que nos permita conformar una red de afiliados de varios niveles.

* Capacitación: debe contar con un buen programa de capacitación o entrenamiento, el cual debe ser permanente y de preferencia gratuito.

* Inversión: debe requerir de un mínimo pago de inscripción, el cual de preferencia debe incluir algunos productos y material de aprendizaje tal como manuales, folletos y videos.

Para finalizar, cabe señalar que muchas personas confunden un negocio multinivel con un esquema o plan piramidal y temen verse envueltas en el mismo; sin embargo, no debemos confundir estos modelos de negocios pues a pesar de tener una estructura parecida, se tratan de conceptos totalmente distintos.

En un esquema piramidal el objetivo es reclutar participantes a los cuales se les pide que realicen un elevado pago de inscripción con la promesa de que se les retribuirá con un monto mucho mayor al invertido si reclutan a otros participantes.

En cambio, en un negocio multinivel siempre hay un producto legítimo de por medio, para inscribirnos tenemos que realizar un mínimo pago, nuestras ganancias dependen de la venta de los productos, y no existe el riesgo de no recuperar lo invertido, ya que si por alguna razón no logramos vender ningún producto ni reclutar a ningún participante, podemos compensar nuestra inversión con los productos que no hayamos podido vender y con la capacitación recibida que, en la mayoría de los casos, son de buena calidad.